Cinco hábitos míos

El hábito no hace al monje, o a la monja en este caso

Susana me dejó esta tarea hace unos días ya, pero no me llegó su aviso, así que lo respondo recién ahora.

El juego para bloguers consiste en que hay que enumerar los 5 hábitos extraños que una tiene en la vida.

Me quedé pensando cómo puedo yo saber si un hábito mío es extraño o extraño para quién? Para mí o para los demás? Para mis gatas puede ser extraño que yo duerma de noche y me levante a la mañana temprano, por ejemplo.

Y la verdad es que preferiría contar 5 hábitos que yo considero personales, no compartidos con la generalidad de la humanidad que me acompaña en esta ciudad del hemisferio sur del mundo.

1) Cuando termino de comer alguna cosa en un lugar público, busco el recipiente que recoge la basura para tirar el envoltorio. Sí, aunque parezca extraño, hay mucha gente que no lo hace.

2) Cuando quiero celebrar algo, me gusta hacerlo con una buena comida, no tiene que ser un banquete, sencilla pero cálida, y hacer el amor, sin etiquetas, lo más espontáneo posible.

3) No me gusta desayunar nada sólido. Por las mañanas no como casi nada, salvo excepciones. Este hábito suele ser recompensado cuando he viajado a países tropicales, porque puedo comer frutas y tomar jugos, que es lo que más me gusta tomar por las mañanas. En cambio en esta ciudad, sólo puedo tomar un exprimido de naranja :-(

4) Suelo conocer muchos datos de películas y libros que nunca vi ni leí. Por lo tanto tengo una gran ‘lista de deseos’ de pelis y libros que alguna vez me gustaría poder leer o ver. El año pasado vi en el canal “Europaeuropa’ la película “La vida es un río tranquilo”, la que ingresó en mi lista de deseos cuando escuché el buen comentario que hizo Moira Soto en un programa de radio de mujeres en 1986 (‘Eva y sus hermanas’ por Radio Nacional Buenos Aires)!!!

5) Cuando se afloja un tornillo, o se traba una puerta, o hay alguna falla mínima en la casa, enseguida aparezco con mi caja de herramientas, lo que provoca varios chistes por parte de Gabby, que me tilda de exagerada. Este hábito lo puedo tener desde hace poco, porque la caja de herramientas fue un sueño que se hizo realidad hace poquitos años. Sin embargo, este hábito no impide que como dice el dicho, en casa de herrero cuchillo de palo, haya que hacer arreglos que quedan a la espera de que la técnica del hogar tenga un momentito libre para dedicarles.

Para continuar con el juego, le paso este cuestionario a:
Gabby,
Sauria,
a Bárbara,
y a Hester.