Menos mal que no laburo en Harvard...

porque si fuese así, seguro que ya le habría hecho un piquete feminista al Lawrence Summers, el director, quien dijo que las mujeres no ocupan más cargos en la universidad porque no quieren trabajar tantas horas para atender a sus hijos, y además justificó que no tenemos mejores notas en matemáticas en la escuela porque nuestra genética nos lo impide, todo esto según la nota de Clarín del día de hoy, Escándalo en Harvard.

Sí es verdad que la maternidad es un tema para las mujeres, para todas, incluso para aquellas que son muy inteligentes, y además quieren dedicarse a una carrera académica. Pero de allí a decir que la culpa de lo que les pasa, es porque ellas mismas se buscan su destino, me parece que es ver solamente una parte del asunto.

En la nota de Clarín algunas personas que conocen al Summers dicen que el tipo es un desbocado, e inclusive algunas mujeres estuvieron de acuerdo con sus opiniones. Bueno, he ahí entonces uno de los problemas, si las mimas mujeres no pueden reconocer cuáles son algunos de los motivos de su atraso con respecto a sus colegas avarones, poco vamos a avanzar, si no sabemos ni reconocemos esa falta.

Es más, si a todo esto le sumamos que, siempre según Summers, las causas de que yo no haya tenido mejores notas en matemáticas (aclaro que fui a una escuela técnica y solamente me llevé matemáticas el último año porque no me gustaba demasiado la materia) es porque mis genes no me lo permiten, entonces completaremos el círculo de la comodidad en que nos quieren encerrar a las mujeres.

Estas personas allegadas a Summers y él mismo, opinan que quieren abrir el debate, pero yo opino que esto no es abrirlo, sino simplemente ofender a una parte de la población académica.

Abrir el debate, para mí, sería analizar los casos de abusos, tanto de poder como sexuales, y de maltrato que sufrieron las mujeres cuando intentaron avanzar en sus carreras académicas. De qué manera les hicieron entender que su biología no las ayudaba en la persecución de los objetivos, desde que eran niñas y comenzaron a realizar sus primeros palotes. Si el señor Summers, sus allegados, y las mujeres que opinan como él piensan que una Universidad está afuera del mundo patriarcal en el que todos los seres humanos vivimos entonces, no veo en qué se basa su "debate".

Solamente veo una clara disposición a analizar las cosas desde la perspectiva "Yo soy lo normal" "Tú eres diferente" Y en ese estamos todos y todas aquellos y aquellas que no encuadramos con la norma: hombre, blanco, heterosexual, clase media.

Juro que seguiré de cerca a este tipo y no dejaré de pedirle esto mismo a los académicos de mi país.