No todos los días se cumplen 36.

Este año he podido festejar con mucha alegría mi cumpleaños, y lo que es mejor muy acompañada por mis antiguos compañeros/as de trabajo y por mis amigas.

La sorpresa más grande la recibí el sábado cuando apareció Claudia de Mendoza. Fue realmente muy hermoso, porque yo no sabía nada, no tenía la menor idea de lo que habían estado palnificando desde hacía unos meses.

Cuando la vi en el pallier pegué un grito agudo de alegría porque a quien menos esperaba ver esa noche. Y me regaló dos días más, se quedó hasta el lunes.

La verdad es que estoy muy contenta, y la sonrisa de la sorpresa de Claudia me va a durar varios meses, y quizás años.

Gracias de nuevo a todas, y a Clau y Gabby, que lo planearon y salió muy bien.

Las quiero mucho!!