Me llamo Jorge Cedrón

Seguí investigando en internet, y buscando una foto de Cedrón, la que está en la anotación anterior, encontré esta entrevista. Este es Cedrón en primera persona.

"Me llamo Jorge Cedrón, soy argentino, vivo de hacer cine. Nací en Mar del Plata, Argentina, en 1942. Milité en el gremio de la construcción en esa ciudad, y después en Buenos Aires. 
Me calenté con el cine viendo las películas de la mejor época de Torre Nilsson, La casa del ángel (1957), Fin de fiesta (1960)... Cuando vivía en Mar del Plata me parecía que Torre Nilsson era una especie de Jesucristo."
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"En el 63 me fui del país, estuve viajando por ahí y llegué a Brasil. En ese momento se estaba filmando muy bien y pude ver eso de cerca. Estaban Pereira Dos Santos, Pedro Andrade, Glauber Rocha, Ruy Guerra, un montón de los que después fueron grandes directores. En 1965 estaba de vuelta en Buenos Aires y no sé cómo perdí el tiempo hasta 1967 cuando hice mi segundo corto, El otro oficio, que en realidad fue un mediometraje."
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"A mí me había llamado mucho la atención Operación Masacre, el libro de Rodolfo Walsh sobre los fusilamientos que liquidaron el levantamiento peronista de junio de 1956. Además de ser un testimonio excepcional y estar escrito con una gran elegancia, tenía que ver conmigo: a sus personajes los conocí desde muy chico, esas estaciones -Boulogne, Florida, toda esa zona- las conocí; por allí repartí sifones con un tío. Conocí el aspecto humano, conocí su modo de vida, siempre me interesó. Pero yo no conocía el aspecto político de esa gente y eso lo aprendí filmando la película. A ver si me explico. El propósito de hacer Operación Masacre fue, primero, entender yo mismo qué era el peronismo y luego entender en profundidad el significado del movimiento y de la lucha de clases. Aprendí mucho con la película. A veces me encontraba con paredes que no podía saltar, por falta de conocimiento. Pero esto fue un estímulo para aprender. 
Empezamos a trabajar el libro con Rodolfo Walsh, conocí a los sobrevivientes de los fusilamientos dieciocho años después. Todo el grupo de actores y técnicos participó de la investigación previa. Esa tarea se convirtió, así, en la interpretación de un hecho político. Entre todos, incluso con los que no eran peronistas, llegamos a una conclusión general. Lo que en realidad había sucedido era, fundamentalmente, una lucha entre pobres y ricos. No es casual que los fusilados hayan sido obreros ni es casual que los hayan fusilado en un basural. Ahí lo que se planteó fue una zona muy álgida de la lucha de clases. Eso es claro, y a partir de ahí fuimos encontrando el hilo político de la película. Cuando la empezamos a hacer estaba la dictadura y a nadie se le ocurría que vendrían las elecciones, que Cámpora sería presidente, que volvería Perón. La hicimos en color y en 35 mm (con lo que me pagaron para hacer Por los senderos..) porque en ese momento pensé que sería un aporte para la película y porque nos daba la posibilidad de venderla fuera del país. Pero dentro, sólo pensábamos pasarla fuera de los circuitos comerciales. La idea era realizar un trabajo de base, que se logró plenamente, proyectándola en forma intensa en barrios y villas. Así la vieron cerca de sesenta mil personas y no cobramos un peso para nosotros. Por eso, el hecho de venderla afuera nos iba a permitir seguir filmando. Las escenas de los basurales se hicieron durante veinte noches, en los fondos de la quinta de unos amigos. Las armas, los uniformes, los carros de asalto los conseguí tomando whisky con el general Sánchez de Bustamante. Todo significó un trabajo arduo, en condiciones adversas, con todo lo que implica hacer un film a escondidas, reconstruir setenta escenarios, convocar a muchas personas. Trabajamos en cooperativa, nadie cobró nada. Para todos nosotros fue un trabajo político. Venían los canas y veían a los actores famosos, Norma Aleandro, Carlos Carella, Walter Vidarte, y para ellos era como" si uno se encontrara con Carlitos Gardel. Nos preguntaban: "¿Qué andan haciendo, muchachos?'. Y les decíamos: "Una película de publicidad...". Esos actores se han jugado, comprendieron que el laburo que hacen para vivir no sirve para iluminar el costado oscuro de la realidad."

Tomado de la entrevista publicada en:

Me llamo Jorge Cedrón