Poesía cosecha enero 2010

Te abro mi pecho
a tu voluntad
de ser nosotras
aquí en el vendaval
ahora que vos
no sos libre del todo
ahora que yo
tengo ganas de ser
otra


* * *

una boca sobre otra boca
la tuya sobre la mía
sube el deseo
que quiere escapar
del mapa ya trazado

un designio se atisba
el de ser un breve canto
de hembras en celo
en el fin de un tiempo
atrás de lo que no puede ser dicho
debajo de lo que no se puede ver


* * *

escribo sobre tu ausencia

nunca te vi borracha
y sin embargo sentí tu aliento
alcoholizado en mi lengua
el temblor de tu cuerpo
en mis brazos
la tensión de los músculos
de tu espalda
el calor de tu piel
abrasada de deseo

y sucumbí
yo también
a la pasión
encontré tu calor
tus manos acariciando
mi piel
tu lengua de mariposa
que va hacia el fuego
la comba de tu cintura
sobre mi sexo

acabé en tu boca
y en tus dedos
pero no fue lo mismo
para vos

la lucha contra el poder
del pasado sobre tu cuerpo
no es sólo tuya, ¿sabías?

escribo porque no estás
porque no sé si alguna vez
volverás a estar como esa vez

si mi lengua en tu sexo
si mis dedos en un punto
que se parece al interruptor
que enciende tu sol

si hoy es otro día más
sin vos
sin tu calor
sin tus caricias
alborotando mi piel

yo voy a ser yo
otra vez
en cuanto sepa
cómo exorcizar
tanta pasión
acongojada
enrollada
como una serpiente
en el canasto del
encantador

tu mano se aferra a mi mano
yo soy la dragona
pero vos tenés las garras



* * *

Me seguís buscando
no podés controlar
un impulso
más fuerte que vos misma
y me buscás
me preguntás cómo estoy

lejos de vos
así estoy
sin tus besos
sin tus caricias
como si nunca
te hubiese tenido
como si todavía
te estuviese esperando


* * *

Cuándo detenerse
no es lo que más
conocemos
cuando se trata de nosotras
No hay límites
¿o sí los hay?
¿dónde estás ahora
que te necesito?
Lejos no es límite
suficiente


* * *

Abrazarla
sostenerla en mis brazos
acariciar su espalda
enredar mis dedos en su cabello
y besarla suave y tiernamente
como si fuésemos
la que se enamoró
y la que logró enamorar

y no las amantes
furtivas
que no quieren
ni mencionar
la palabra
tiempo
ni futuro
ni seguro

lenguaje prohibido
es el código del enemigo
en esta guerra contra
todo lo que no podemos
contra todo lo que
dice no

las manos llenas de caricias
así quedarán
los brazos tensos a punto
de abrazarte
una vez más
se aflojarán

no hay mucho más para dar
la economía del error
fija sus normas
y nosotras
no hacemos más que acatar


* * *

Me gusta lo que hacés
lo que hiciste hasta acá
me encontraste en la poesía
y nos conocimos entre libros

cuándo siempre parece
demasiado para preguntarle
al destino

pero a veces apresura
el deseo de acomodar
todo prolijamente
en una sucesión
lógica

y mis brazos se abren
para abrazarte en el amor
y la dulce pasión
crece sin medida
y se alimenta de
las palabras que
convocamos
desde nuestros
deseos de ser
nosotras
y además otras


* * *

Enero se demora
en cada beso
toma esa forma
suave y húmeda
tibia y carnosa

enero es
cada posibilidad
de tu beso
en mi boca
tres, seis, diez milagros
uno atrás del otro

y esa piel de verano
con su calor
me acerca
me llama
a que saque
todos mis instintos
mitológicos
mis escamas de dragona
en celo
de criatura en vuelo
alrededor de la fogata
más mítica y recóndita
que aparece y se desvanece
a su propio ritmo

es este otro tiempo
indefinido
en el que nos abrazamos
como si no fuésemos
a vernos nunca más
o no fue siempre así?

hoy recuerdo
ese fin de semana
de despedidas
infinitas
y tu insistencia
temeraria
para burlar
día a día
hora tras hora
un destino de lejanía

y el deseo creció
atravesó confines
desérticos
campos sembrados
de obstáculos
de imposibles
de lo más improbable
como el amor

y los días se estiran
como si un reloj
de arena de goma
se meciera
por la curva de tu cintura
y rodara el polvo
de las horas y los minutos
acompasados
por el ritmo
de nuestros corazones
palpitando en secreto

ocultas al sol
brillamos
con luz propia
entre polvos mágicos
como polvo de estrellas
y fuegos artificiales
toda una artillería
pesada contra
el olvido
el nunca jamás
y las lágrimas
que a veces
quieren mojar
la pólvora
deshacer la arcilla
horadar la piedra
que pisa el fauno

enero
cae por su propio peso
sobre el colchón
tendido como
alfombra mágica
cuando nosotras
hacemos de cuenta
que sabemos volar
sin equipaje
sin ropas
sin brújula
que anuncie
un destino probable