Dos años sin Diana

Julio del año 2000 nos trajo varias sorpresas, entre ellas un seminario de Género y comunicación en FM La Tribu de Buenos Aires.
Allí, luego de que nos animáramos a compartir un sueño, recibimos los primeros apoyos para comenzar RIMA.
Entre las que nos apoyaron, había una mujer feminista, muy comprometida, y que se enganchó en esta movida con toda, como sólo ella podía hacerlo.
Su nombre: Diana Staubli.
Nosotras sólo la conocíamos de nombre, pero venía laburando desde hacía años en el feminismo de acá. Su mayor logro, y el más publicitado, fue la dirección junto a Marcela Rodriguez del Centro de la Mujer de Vicente López, en la provincia de Buenos Aires. Por esa labor recibieron un premio de UNIFEM.
Diana nos brindó su apoyo incondicional casi sin siquiera conocernos. RIMA sumó colisteras gracias a su tarea de reenviar el primer mensaje de invitación que escribimos con Gabby

Personalmente, Skywalker, como le gustaba llamarse a sí misma, me dejó una sed por encontrar nuevas formas de creación como mujer en este mundo.
Ahora que estoy embarcándome en el proyecto de tener mi lugar propio no puedo dejar de acordarme de ella. Sí, tenía un motor que la impulsaba, y que era contagioso. Y además era testaruda, como buena capricorniana. Y supongo que tenía paciencia para esperar los resultados.
Escritora, pintora, fue ayudante de producción cinematográfica, concejala, una de las más jóvenes, antes de la dictadura del 76, política, asesora en género, feminista, tía, hermana, hija y compañera, claro.

Diana, desde donde estés, te mando un abrazo feminista, querida amiga. Te extraño, carajo!
Hoy gabrielaa. publicó un hermoso texto sobre ella: Diana Staubli