Fanaticas/os del ajo abstenerse

Me enteré hoy, así que tal vez, ya pasó, pero por las dudas tengan interés, averigüen si todavía continúa.



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Hoy: VampirizArte, muestra de arte vampiro*


Por Javier Aguirre

Las consignas –como las obras artísticas– son infinitas. Y mientras ya se anuncian muestras como PlagiArte (exposición de artistas copiones), SobArte (exposición de artistas libidinosos), GarcArte (exposición de abogados y contadores con inquietudes artísticas) y HartArte (exposición de artistas hartos de las exposiciones con nombres terminados en “arte”); el circuito porteño es sacudido por una propuesta que la crítica no dudó en calificar de “incalificable”: se trata de VampirizArte, la Primera Muestra Mundial de Arte Vampiro.

Con sede en Puerto Madero –luego de una pulseada, a puro lobby y crucifijo, con la favorita Transilvania–, la exposición ofrece todo para fans y aspirantes a Nosferatu: tatuajes para el cuello con forma de mordida, implantes de colmillos ortopédicos extra-large, expendio de posters de Gary Oldman, Bela Lugosi y Pepito Cibrián; chill out con ataúdes de dos plazas, y hasta una barra especializada en tragos hechos con sangre (“el Morcilloska, hecho con morcilla licuada y vodka, es el que más sale”, asegura el barman, Vlad “Carlitos” Tepes). Más allá de las atracciones, los gift-shops y las tiendas de salamines, lo mejor es la oferta artística de temáticas vampiras: pintura, escultura, instalaciones, arte digital, jazz, clown, video, velas, match de improvisación y poesía. Justamente es un poeta, el travesti Conde Tran-Silvana, quien mejor definió al evento: “El vampiro es cosa seria/ y no es pasto para comics./ Antes que whisky o gin tonic/ dame un sorbo de tu arteria./ O como dice mi abuela,/ Draculeame hasta que duela”.

VampirizArte funciona en estricto horario vampiro, desde la medianoche hasta las 6 de la mañana, y prohíbe rigurosamente el ingreso con cruces, ajos, agua bendita, estacas o cualquier elemento punzante que pudiera ser clavado en algún corazón. Por suerte, en la puerta hay lockers en los que el lector del No podrá dejar el picahielos que siempre lleva en su mochila.



* Publicado en el suplemento NO de Página 12, el jueves 26 de mayo 2005.