Un post para encontrarme

Como hace varios días que no estoy escribiendo nada en esta bloga, voy a dedicarme en este post a escribir un resumen de mis actividades.
Antes de avanzar les voy a aclarar que el balance es más positivo que otra cosa, así que no se asusten.

Antes de antes
No sé si conté acá que este año dejé un trabajo de lunes a viernes en una oficina, y me dispuse a sobrevivir gracias a mi habilidad como traductora, y como escritora/periodista.
Así es, eso fue en marzo, y este mes de noviembre tengo la impresión de que es el mes en el que estoy viendo los frutos de esa decisión. Mi vida cambió, casi del día a la noche. Estoy contenta con lo que hago, me siento útil, y a la vez puedo pensar que puedo mejorar en lo que hago.
Todo esto se me hacía difícil de entrever adentro de la oficina, escuchando lo que mi jefa, una contadora, me decía que tenía que hacer. Y aunque a mí me parecía que había otras maneras mejores de hacerlo, me tenía que callar la boca y ponerme a cumplir su mandato.

La niebla que se hace cada vez más clara
Así que durante los primeros meses de esta nueva vida, lo que yo me suponía era un abismo al que me asomaba, se fue transformando en tierra cada vez más firme. Sí, por supuesto, el primer mes, me lo tomé como de vacaciones, una pausa para comenzar a ver cómo seguía con mi vida. Pero no fue tan claro desde el comienzo, y pensé después de tres meses de hacer muy pocas traducciones, la mayoría ad honorem, en que me había equivocado en mi visión, en mis cálculos, y que tendría que volver a la oficina, ya que allí todavía no habían encontrado una reemplazante con mis condiciones.

La música es cada día más clara y más fuerte
Desde el mes pasado estoy sintiendo que tomé la decisión correcta, que puedo mantenerme con mi actividad de traductora. Y que además en lo que pongo mi esfuerzo sin recibir dinero a cambio, también estoy haciendo bien las cosas (la página de RIMA, las listas, la actividad en el movimiento de mujeres). Y que puedo darme también el tiempo para mi escritura, la poesía, a la que tenía bastante abandonada durante estos últimos años.

Por eso, como les decía al comienzo, este balance para mí es positivo. Y quería comentarlo acá, y compartirlo con quienes tenemos algunas cosas en común, y sobre todo con las bloggeras amigas. Porque sé que a las mujeres nos cuesta mucho dar estos pasos hacia la autonomía, no digo independencia total, porque estamos en el mundo y siempre estaremos relacionadas con alguien/algo. Pero la autonomía quiere decir para mí tomar iniciativas por nuestra cuenta, y aprovechar nuestras capacidades para lo que nosotras queremos y creemos que vale la pena.

Por supuesto, no puedo dejar de agradecer a mi compañera/amada/amiga/
compinche/cómplice Gabby. Porque además de una tomar la decisión, debe haber alguien a tu lado que crea en lo que estás decidiendo, y ella lo hizo y lo sigue haciendo todos los días.

Nos seguimos leyendo.